sábado, 9 de octubre de 2010

Desfiles como un dolor de muelas.

Sí amigos, una metáfora hecha a medida.

No soy capaz de verbalizar lo que veo en los desfiles de ésta temporada de verano porque creo firmemente que el declive ha llegado también a nuestros armarios.

Cuando me fijo en un desfile quiero sacarle el jugo, y sí en muchos casos trato de sacarle el punto fuerte, lo mejor, a la colección que nos presentan.

No existe absolutamente nada en ésta ocasión que yo pueda decir para defender esa cruel exhibición de hastío creativo, de vacío, de somnolencia a prueba de bombas.
Una somnolencia general que tienen y transmiten cada uno de los desfiles de ésta temporada que se viene con muchos puntos para convertirse en lo peor del verano.

Mirad los zapatos de Christian Dior, esas sandalias tribales de mil y un abalorios, y buscad en la hemeroteca ciento y mil antecedentes similares sino idénticos de temporadas anteriores no tan lejanas. Louis Vuitton en su última temporada veraniega, por ejemplo.



Naturalmente el declive me ha mermado también a mí y atisbo a ver algo fascinador en todo ese estercolero de tejidos estampados, algo iluminador: una idea refrescante, salvaje, tropical… islas polinésicas, selvas indonésicas, y Betty Page.


¿Podría haber dado para mucho?

John Galliano con un poco de imaginación podría haber dado mucho de sí, podría haber convertido a esos esperpentos de modelos que había en su desfile y podría haber sido capaz de hacer que parecieran mujeres divertidas y cachondas, selváticas.
Y la lluvia de verano hubiera hecho el resto, la humedad, el calor, la imaginación que dejamos volar cuando un buen creativo hace bien su trabajo que es vender una idea consumista y romántica a la vez por el bien de hacer marketing y caja.

Pero a ver, vamos a ser sinceros y ante todo buenos jueces: le ponen éste vestido y éstos zapatos a un maniquí y decimos que es la ropa de playa de El Corte Inglés oriunda del 2002. Y he escogido lo mejor de lo peor.





Podría hacer el mismo repaso de varias de las firmas más importantes, y lo haré de algunas de ellas pero más adelante.
Hablar de lo malo es agotador y hace parecer a una muy chabacana.

2 comentarios:

Elisa dijo...

Tienes razón con el tema de los zapatos en Dior... no sé qué le pasa a Galliano con ese tema, pero arruina todos los diseños en pasarela. También el tema de las modelos escuerzo es algo a erradicar.

M. dijo...

Es un mal tiempo para las modelos.

Pero realmente va a ser difícil de repoblar las pasarelas de nuevo, el declive continúa.

Saludos Elisa,